Hablar de la Semana Santa en España y no hablar de Los Empalaos es ya
imposible, incluso ha atravesado nuestras fronteras y son muchos los extranjeros
que vienen a conocer este rito ancestral que se disfruta con verdadero fervor
por los vecinos de Valverde de la Vera.
Los Empalaos son penitentes que por cumplir una promesa o manda, recorren las
calles de Valverde de la Vera, en solemne Vía Crucis, hasta llegar a la Ermita
del Santísimo Cristo del Humilladero, en una muestra clara de un valor
penitencial extremado. Descalzo y con los brazos en cruz carga un timón de
arado sobre los hombros desnudos, "fajado" el cuerpo con una gruesa
soga de esparto desde la cintura hasta la punta de los dedos de las mansos.
Coronado de espinas, se le colocan unas espadas cruzadas en la espalda, llevando
como única vestimenta unas antiguas enaguas y un velo sobre la cabeza, cubriéndole
el rostro para mantener el anonimato. Le acompaña un "cirineo", que
tapado con una capa antigua o manta, va alumbrándole con un farolillo de
aceite.
Para ver este ritual es necesario permanecer en absoluto silencio, para
así
apreciar el valor, sacrificio y devoción de esta tradición ancestral.
La participación de la población de Valverde de la Vera es mayoritaria
durante la Semana Santa, tomando más interés la noche del Jueves Santo, debido
a la expectación que conlleva el Vía Crucis de "El Empalao", no
quedando un solo vecino del pueblo sin participar, bien en los actos religiosos
que se celebran o bien acompañando a alguno de los penitentes durante el
recorrido del Vía Crucis, ya que cada año suele haber alrededor de cuarenta
penitentes "Empalaos".
La afluencia de visitantes a Valverde de la Vera es masiva durante toda la
Semana Santa, rebasándose las quince mil personas el Jueves Santo y
coincidiendo con la noche de El Empalao, con asistencia toda clase de medios de
comunicación, radio, Televisión, prensa.